Instituto de Sexología (1919-1933)una exposición de la Magnus-Hirschfeld-Gesellschaft

Definición de los sexos

“Totalmente hombre” y “totalmente mujer”vergrößern
[1] “Totalmente hombre” y “totalmente mujer” (Hirschfeld: Geschlechtskunde. tomo IV, Stuttgart 1930, p.40)

Hirschfeld presupone en su teoría de los estadios intermedios que todos los atributos humanos se pueden abarcar con la dicotomía “masculino-femenino”. Considera que cada rasgo característico toma una expresión masculina o femenina: los órganos sexuales, la estatura corporal, los huesos, el cráneo, la pelvis, las articulaciones, la musculatura, la fuerza manual, la laringe, el pelo, la respiración y la sudoración, el modo de andar y de saludar, la mímica, la escritura, etc. Al individuo con sólo rasgos masculinos lo define como “totalmente hombre” (Vollmann) y al individuo con sólo rasgos femeninos como “totalmente mujer” (Vollweib) 1 .

Sin embargo, ésos son para Hirschfeld sólo tipos ideales, porque casi todos los humanos – en distinto grado y según distintas combinaciones – poseen atributos tanto “masculinos” como “femeninos”. Hay un gran «número de tipos sexuales, que constituyen una larga cadena entre los casos extremos de los “totalmente hombres” y “totalmente mujeres” en los que se encuentra una gran variedad de formas mixtas de atributos masculinos y femeninos» (Hirschfeld, 1926)

“Proporciones corporales típicas de los sexos”vergrößern
[2] “Proporciones corporales típicas de los sexos” (Hirschfeld: Geschlechtskunde. tomo IV, Stuttgart 1930, p.181)
Esqueletos masculino y femeninovergrößern
[3] “Esqueletos masculino y femenino (según Ploß-Bartels)” (Hirschfeld: Geschlechtskunde. tomo IV, Stuttgart 1930, p.173)
Pelvis femenina y masculinavergrößern
[4]La pelvis como rasgo característico principal de las diferencias sexuales Pelvis femenina (Museo anatómico de Viena), Sch = arco púbico. Pelvis femenina (A) y masculina (B) desde delante (según Ploß-Bartels). (Hirschfeld: Geschlechtskunde. tomo IV, Stuttgart 1930, p.170)
Dibujovergrößern
[5] Así como el “hombre” conquista y domina a la “mujer” las células esper-máticas asaltan al óvulo… (Hirschfeld: Geschlechtskunde. tomo IV, Stuttgart 1930, p.131)